Se acabaron las charlas de pasillo, la vida de oficina no volverá a ser la misma

El uso del elevador, la interacción con los compañeros de trabajo y las dinámicas a la hora de la comida serán algunos aspectos que cambiarán en la reapertura de las empresas.

Las charlas de pasillo, la convivencia a la hora de la comida, los saludos y hasta el tránsito por el centro de trabajo cambiará una vez que inicie la reapertura hacia la “nueva normalidad” por la pandemia del Covid-19. Las personas que retornarán se enfrentarán a una realidad muy distinta, en la que la oficina no volverá a ser la misma.

Las medidas sanitarias dictadas por las autoridades federales para la reapertura de las empresas implican una transformación de los espacios de trabajo y cambios en la interacción con los compañeros, que conllevan adoptar una nueva cultura organizacional.

Especialistas coinciden en que los trabajadores que retornarán a sus actividades presenciales en el transcurso de las próximas semanas encontrarán un espacio y dinámicas diferentes a las que estaban acostumbrados antes del Covid-19.PUBLICIDAD

Por ejemplo, las empresas que permitían a sus trabajadores laborar en cualquier escritorio o área de la oficina, tendrán que suspender esta dinámica. Los elevadores no podrán estar llenos y, en los grandes corporativos, el registro de entrada probablemente sea más lento, situaciones que podrían incrementar los tiempos para que los colaboradores lleguen de manera puntual. Tampoco se podrá saludar de mano y cabe la posibilidad de que ya no haya convivencia en los comedores.

La lista de las cosas que cambiarán es grande. Rogelio Salcedo, líder de Carrera de Mercer México, considera que la normalidad que conocían los trabajadores no se recuperará pronto.

“Vamos a tener que acostumbrarnos a vivir un rato con un nuevo ‘anormal’. Es, voy a ir a trabajar, pero ya no es como antes, y voy a tener que estar con la ‘antena prendida’ de no tocar, de lavarme, de sanitizarme, de no acercarme, de no colaborar como lo hacía antes”, comenta en entrevista.

Tan sólo la dinámica de los elevadores en los grandes edificios será una realidad muy distintas, ejemplifica el líder de Carrera de Mercer. Los lineamientos para la reapertura establecen que no pueden estar más de dos personas por metro cuadrado en el elevador, además, la espera para abordarlo tendrá que realizarse en fila con una distancia mínima de 1.5 metros.

El retorno de algunos trabajadores implica cambios profundos a nivel cultural, tan sólo el clásico saludo entre compañeros será un hábito del que tendrán que desprenderse los colaboradores, reflexiona Olivia Segura, directora de Capital Humano y Cambio Organizacional de KPMG México.

“El tema también, dentro de los protocolos sociales, es que eso es algo de nuestra cultura, de la cultura latina, en la cual en la mañana todo mundo llega, se abraza, se besa, se saluda. Eso, por obvias razones, no lo vamos a estar viendo en las oficinas. Creo que es un cambio cultural importante”, comenta.

Si en el centro de trabajo se acostumbraba a hacer juntas, compartir los elevadores con muchos compañeros, el autoservicio en el comedor, tener cubículos de uso común o escritorios muy pegados, sin duda serán aspectos que cambiarán en la nueva normalidad, expone la especialista.

Interacción, el cambio principal

La profundidad de los cambios dependerá del tamaño y las características de cada empresa, dice Mayte Barba, profesora de la Escuela de Negocios del Tec de Monterrey. Sin embargo, advierte que más allá de los ajustes que deban hacer los centros de trabajo, el desafío será poner en marcha los cambios culturales que conllevan las medidas de promoción de la salud y la sana distancia, la interacción entre compañeros, por ejemplo.

“Esto que para nosotros era normal, abrazarnos cuando nos saludábamos, darnos un beso, bromeábamos o nos pegábamos en la espalda, esto ya no puede ser y esto implica grandes desafíos porque llevamos años haciéndolo y aunque nos los dicen y a veces lo tenemos claro en la parte consciente, en la parte innata del saludo y de la interacción esto pudiera cambiar”, puntualiza.

Por ello, la profesora del Tec de Monterrey considera que una de las claves será la capacitación de los trabajadores, una buena comunicación y tener mucha consciencia de que las medidas sanitarias deben seguirse al pie de la letra, con mucha disciplina.

Medidas a implementar

Para la reapertura, los centros de trabajo deben implementar medidas de promoción y protección a la salud entre las que destacan, entre otras:

  • Filtros de ingreso y egreso
  • Horarios alternados para comida o uso de sanitario
  • Evitar hacinamiento en los espacios de trabajo
  • Disminución de encuentros cara a cara
  • Distancia mínima de 1.5 metros entre colaboradores.
  • Uso de cubre bocas
  • No compartir objetos personales

De acuerdo con los Lineamientos técnicos de seguridad sanitaria en el entorno laboral, sin importar el giro de la empresa o el nivel de alerta de la localidad, todas las empresas deberán implementar las estrategias de control, entre las que se encuentran las medidas de promoción a la salud, sana distancia, control de ingresos y egresos, prevención de contagios en la empresa y uso de equipo de protección.

» Promoción a la salud

  • Lavarse las manos con agua y jabón frecuentemente o bien, usar soluciones a base de alcohol gel al 70 por ciento.
  • La práctica de la etiqueta respiratoria: cubrirse la nariz y boca al toser o estornudar, con un pañuelo desechable o el ángulo interno del brazo.
  • Limpiar y desinfectar superficies y objetos de uso común en oficinas, sitios cerrados, transporte, centros de reunión, entre otros.
  • Mantener una sana distancia (al menos a 1.5 m) durante los contactos.

» Sana distancia

  • Evitar el hacinamiento en espacios de trabajo y garantizar la disponibilidad permanente de agua potable, jabón, papel higiénico, gel con base de alcohol y toallas desechables para el secado de manos.
  • Establecer horarios alternados de comidas, baños y actividades cotidianas para reducir el contacto entre personas.
  • Incrementar el número de vehículos destinados al transporte de personal, con el fin de reducir el hacinamiento y la posibilidad de contagios, manteniendo una sana distancia y la ventilación natural del transporte.

» Control de ingreso-egreso

  • Establecer un filtro de acuerdo con lo establecido en el “Lineamiento general para la mitigación y prevención de Covid-19 en espacios públicos cerrados” para la identificación de personas con infección respiratoria aguda.
  • Proporcionar solución gel base alcohol al 70% para el lavado de manos y verificar el uso apropiado de cubre bocas.
  • Establecer entradas y salidas exclusivas del personal, en caso de que se cuente con un solo acceso, este se deberá de dividir por barreras físicas a fin de contar con espacios específicos para el ingreso y salida del personal.

» Prevención de contagios en la empresa

  • Promover que las personas trabajadoras no compartan herramientas de trabajo y/u objetos personales.
  • En caso de ser posible, favorecer la ventilación natural en espacios comunes o de mayor concentración de personal, además de aquellas áreas de trabajo con gran afluencia de personal.
  • Establecer una política de control de visitas, proveedores y contratistas, con el fin de prevenir el riesgo de contagio originado en personas ajenas al centro de trabajo.
  • Implementar una política para el uso de las escaleras manteniendo la sana distancia, evitando tocar superficies como barandales para el tránsito dentro del centro laboral; en caso de que por temas de salud o distancia exista la necesidad de hacer uso del elevador, deberá vigilarse el que no existan más de dos personas por metro cuadrado al interior de éste o el uso obligatorio de cubre bocas; la espera para abordar, deberá realizarse en forma de fila.

Nueva realidad, nuevos líderes

En todos estos cambios, el rol de los líderes es importante para que los trabajadores transiten a esta nueva cultura organizacional en el que la interacción no volverá a ser igual. El liderazgo también deberá transformarse, coinciden los especialistas.

Olivia Segura considera que los líderes deben predicar con el ejemplo en esta nueva realidad, pues en este momento se requiere que los trabajadores estén conscientes de que estas medidas son las que ayudarán a disminuir el riesgo para todos.

Por otra parte, Mayte Barba opina que los líderes tienen que acompañar a los colaboradores en esta adaptación, tarea que no será sencilla.

“El líder se está enfrentando a esta situación nueva para él, nueva también para la gente, entonces todos debemos estarnos capacitando y estar reforzando constantemente estos nuevos comportamientos”, resalta la profesora de la Escuela de Negocios del Tec de Monterrey.

La comunicación será clave para que la fuerza laboral se adapte a las nuevas dinámicas y, al mismo tiempo, supere la ansiedad, el estrés, la preocupación y otros problemas derivados de la situación sanitaria del país.

En ese sentido, Rogelio Salcedo, líder de Carrera de Mercer México, afirma que los líderes pueden contribuir a mejorar la comunicación con los colaboradores. Primero, comprendiendo que los trabajadores regresan con muchas preocupaciones por la incertidumbre ante la pérdida de empleo y las finanzas personales, y posteriormente, desarrollando una escucha más activa y empática.

Fuente: Capital Humano

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