5 recomendaciones para un retorno laboral seguro en las empresas no esenciales

El retorno a los centros de trabajo implica diseñar un plan de reapertura que debe ir más allá de las medidas oficiales, también debe dar espacio para que los empleados manifiesten sus inquietudes y temores.

5 recomendaciones para un retorno laboral seguro en las empresas no esenciales

El color naranja del semáforo de riesgo epidemiológico en el que se ubican 17 entidades en esta tercer semana de lo que se ha denominado “nueva normalidad” permite la reapertura de algunos negocios acatando todas las medidas sanitarias y con una capacidad limitada para evitar aglomeraciones en los locales.

En ese sentido, algunos centros de trabajo, que al principio de la pandemia e inicios de junio no fueron considerados esenciales, han podido hacer su reapertura. Por ello, es importante que además de seguir las medidas oficiales, las empresas diseñen un plan de retorno con base en la nueva normalidad de las dinámicas laborales.

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“Hay muchas cosas que aún no sabemos sobre cómo se verá y se sentirá el futuro ambiente de trabajo tras la pandemia, pero hay una cosa que sabemos con seguridad: tendremos un nuevo normal tanto en nuestras vidas personales como profesionales”, dijo Eduardo Gutiérrez, presidente y director general de IBM México.

La pandemia puso a las empresas en realidad distintas. Algunas organizaciones pudieron trasladar sus operaciones a un ambiente digital, facilitando el trabajo remoto y sin exponer a su talento. Pero en el otro se encuentran los centros de trabajo que no pudieron mudar sus actividades al home office. 

Estas realidades distintas plantean diferentes tiempos y situaciones en el retorno de los trabajadores. “Ésto no será un simple cambio de ‘apagado’ a ‘encendido’”, puntualizó el especialista.

¿Cómo elaborar el plan del retorno para los trabajadores? Eduardo Gutierréz presentó 5 recomendaciones para las empresas:

1. REGLAMENTACIÓN LOCAL

Si bien hay organizaciones que tienen políticas internacionales alineadas al cuidado de los trabajadores, por ley hay que cumplir las disposiciones oficiales. Para el retorno, es necesario que las empresas evalúen e implementen las medidas emitidas por el gobierno mexicano y organismos internacionales.

Antes de realizar el retorno, hay que seguir las medidas sanitarias que emitió la Secretaría de Salud en los lineamientos para la reapertura en el Diario Oficial de la Federación y cumplir con el marco normativo de Seguridad Salud en el Trabajo.

Además, es importante considerar en qué punto de contagios se encuentra el país. Es decir, qué indican los datos clínicos y de salud de la población local.

Observar lo que hacen otras compañías locales, especialmente aliados comerciales y potenciales clientes o proveedores será otro aspecto a considerar para elaborar el plan de reapertura.

Y fundamentalmente, el retorno no puede realizarse sin saber en qué situación está el capital humano. Por ello, previo al retorno a las actividades, la empresa debe detenerse a evaluar la disponibilidad del transporte público y otros servicios esenciales para la fuerza laboral, como escuelas o guarderías.

2. AUTOEVALUACIÓN

¿En qué estado se encuentra nuestra oficina? ¿Contamos con un lugar de trabajo preparado y seguro? ¿Ya aplicamos las medidas sanitarias oficiales? Son algunas preguntas que deben hacerse las empresas para planear el retorno.

Una de las medidas emitidas por las autoridades sanitarias es el uso de cubreboca o caretas. De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, el patrón tiene la obligación de otorgar estos materiales que, ante una situación extraordinaria, forman parte del equipo de protección que deben recibir los empleados ¿Hay suficientes cubrebocas? ¿Cómo se distribuirán? Hay que pensar en ello antes de realizar la reapertura.

Por otra parte, las medidas sanitarias implican que las dinámicas diarias a las que estábamos acostumbrados sean totalmente diferentes. Algo tan cotidiano como la entrada al trabajo ya no será igual, porque habrá un filtro sanitario, lo mismo pasará con los proveedores ¿Cómo crearemos una experiencia para visitantes y empleados que sea segura, pero no engorrosa? cuestiona Eduardo Gutiérrez.

¿Se deben realizar reestructuras en el mobiliario, disposición de los recursos, servicio de limpieza, mayor ventilación del aire y entrega modificada de servicios de alimentos, entre otros, para cumplir con los requerimientos de distanciamiento social y salvaguardar a empleados, clientes y asociados? Son otras interrogantes que se deben responder de cara a la reapertura.

3. ESCUCHAR AL COLABORADOR

Es casi imposible realizar un retorno seguro sin escuchar al empleado, pero para hacerlo se deben tener buenos canales de comunicación.

El plan de retorno debe incluir la voz de los trabajadores, qué opinan sobre la reapertura del negocio, si sienten riesgo de volver a las actividades presenciales y lo más importante, si con base en las consideraciones profesionales y personales del capital humano, el regreso a la empresa puede atrasarse o incluso, adelantarse.

4. REGRESO ESCALONADO

Está claro que las aglomeraciones aumentan el riesgo de contagio de la Covid-19. “El retorno de los empleados debe hacerse en fases predefinidas, utilizando prácticas y políticas basadas en datos y en evidencia”, comentó el director general de IBM México.

En ese sentido, en una primera fase para el retorno, la empresa debe planificar que la gran mayoría de los trabajadores continúe laborando desde casa ¿Habrá un beneficio en la productividad y en la innovación si el talento retorna? Hay que considerar que la nueva normalidad plantea un distanciamiento social y el uso de cubrebocas en todo momento ¿Cómo impactarán estas medidas en el trabajo presencial?

5. NUEVAS FORMAS DE TRABAJO

La pandemia trajo nuevas dinámicas de trabajo y sería recomendable mantener algunas para transitar a procesos más ágiles. Por ejemplo, tratar de limitar la frecuencia de las reuniones en persona, incluidos los nuevos requisitos para la cantidad de participantes en el sitio.

Otra recomendación en materia de nuevas formas de trabajo es, en tanto no se encuentren los nuevos mecanismos para alcanzar los objetivos comerciales, “mantener cerrados por un período de tiempo los centros de información para clientes, auditorios, salas de capacitación y grandes salas de conferencias”.

Y un punto adicional y que no se debe perder de vista es, no dejar solos a los trabajadores que se encuentran en home office, la empresa debe seguir brindando todo el apoyo tecnológico y cultural.

Estas cinco recomendaciones plantean que el retorno al trabajo no es una decisión que las empresas deben tomar a la ligera, es necesario ir más allá de las medidas oficiales e involucrar al activo más importante, el capital humano.

Fuente: El Economista

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