5 elementos para gestionar los nuevos equipos de trabajo virtuales y globales

Los equipos virtuales y globales son parte de una realidad que llegó para quedarse en el mundo del trabajo. Gestionarlos no es sencillo, pero es un desafío que vale la pena enfrentar por los beneficios que aporta.

5 elementos para gestionar los nuevos equipos de trabajo virtuales y globales

Muchas cosas han cambiado en el mundo del trabajo a raíz de la covid-19. La transformación digital en las empresas, acelerada por la pandemia, es una tendencia que ha impactado la forma y las rutinas laborales. Con un home office más masivo, incluso el concepto de equipo de trabajo ha ido evolucionando.

Rocío González-Luis, académica de la Universidad Europea de Munich, consideró que el entorno laboral, la forma de trabajar y la interacción son los aspectos con cambios más abruptos a raíz de la emergencia sanitaria en el mundo del trabajo.

“Este cambio ha generado retos positivos y negativos a los cuales hay que adaptarse y desarrollar soluciones. Se requiere invertir, seleccionar y preparar al elemento más importante: el capital humano. Es la gente que trabaja la que se tiene que adaptar, integrar y enfrentarse a toda la incertidumbre que representan los retos”, expuso en la conferencia Fuerza laboral diversa y global: Retos y oportunidades, organizada por la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh).

La implementación de más herramientas tecnológicas como respuesta a la pandemia ha transformado a los equipos de trabajo. De encontrarse tradicionalmente en un contexto cara a cara, éstos pasaron a un ambiente virtual, en el cual los colaboradores trabajan desde diferentes lugares a través de dispositivos tecnológicos, pero además, con la posibilidad de sumar a talento de otros países.

Este panorama con equipos virtuales y globales pone a las empresas ante un reto importante: gestionar a los colaboradores que trabajan vía remota y desde diferentes zonas geográficas.

Para lograrlo, Rocío González-Luis recomendó usar el Modelo SPLIT (por sus siglas en inglés), que contempla Estructura, Proceso, Lenguaje, Identidad y Tecnología, elementos necesarios para el desarrollo y la gestión de estos grupos de trabajo:

1. ESTRUCTURA

Estos factores implican establecer una estructura clara en la toma de decisiones; definir con claridad la función del líder, el cual debe ser empático, y la jerarquía interna; identificar bien a las personas que trabajan en el equipo y los lugares en los que se encuentran.

2. PROCESOS

Las empresas deben desarrollar procesos claros para comunicarse y que le permitan a los miembros del equipo interactuar y conocerse también en espacios de comunicación alternativos. Además, establecer cómo se van a construir las relaciones, sin perder de vista que la confianza y la responsabilidad son importantes. En este aspecto es donde más se requiere de la empatía del liderazgo y que se apueste por el desarrollo de las habilidades blandas de los colaboradores.

3. LENGUAJE

En un equipo global convergen personas de distintos países con diversos idiomas, por lo que es importante que las organizaciones desarrollen un lenguaje común. En este sentido, el liderazgo también tiene un papel clave para motivar a los colaboradores que no dominan el lenguaje oficial para expresar sus ideas. De igual manera, las organizaciones deben considerar invertir en mejorar las habilidades de comunicación de los colaboradores.

4. IDENTIDAD

Esto está asociado a la diversidad de los equipos de trabajo en cultura, edad, género, nacionalidad, experiencia, pero también en aspectos como formas de trabajar, comunicar y organizarse. Por ello, en la gestión hay que evitar prejuicios y estereotipos, además de apostar por un ambiente de respeto e inclusión.

5. TECNOLOGÍA

Esta parte del modelo se vincula a la tecnología que debe adecuar la empresa para la correcta operación del equipo y en el entrenamiento para que los colaboradores estén capacitados para manejarla. Es recomendable evaluar periódicamente las tecnologías implementadas para medir su eficacia.

En la gestión de plantillas virtuales y globales, las zonas horarias, la estructura de comunicación, la velocidad para la solución de conflictos, el lenguaje y la aportación individual para cumplir las metas son los principales problemas que se enfrentan, expuso la especialista.

Beneficios de la diversidad

Aunque la gestión de los nuevos grupos de trabajo pueda parecer compleja, es un reto que debe asumirse, pues la diversidad es mejor que la homogeneidad para enfrentar los desafíos que tienen los negocios.

Una empresa puede encontrarse en tres escenarios: colaboradores de la misma nacionalidad, pero en diferentes ciudades; trabajadores de distintas nacionalidades en un mismo país; o una fuerza laboral de diversas nacionalidades y en diferentes países. “Identificar la situación del equipo es importante, porque eso va a dar la pauta en la que se deben abordar los procesos y el manejo de estos equipos”.

Para Rocío González-Luis, la integración y la buena gestión de plantillas laborales virtuales y diversas trae muchos beneficios para las empresas, el principal, una composición multicultural con la que se incrementa la creatividad.

Además, esta transformación de los grupos de trabajo le permite a las empresas acceder al mejor talento, sin importar las fronteras.

Desde la perspectiva del trabajador, hay un ahorro de tiempo y dinero en los traslados a una oficina y, con una correcta implementación, un modelo de trabajo más flexible.

Fuente: Factor Capital Humano

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s