Si nos pagaran por el trabajo del hogar y de cuidados, ganaríamos $5.6 billones

El valor de estas actividades equivale actualmente a 22.8% del PIB y supera al de industrias como el comercio o la manufactura. Las mujeres siguen siendo quienes más se encargan de realizar estas labores.

Si nos pagaran por el trabajo del hogar y de cuidados, ganaríamos $5.6 billones

El trabajo doméstico y de cuidados tiene un precio, y es muy alto. Aunque quienes lo realizan, principalmente las mujeres, no reciban dinero por ello o incluso pierdan oportunidades laborales por dedicarse a esas actividades. Su equivalente monetario es de 5.6 billones de pesos, reveló la última Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares de México.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó este miércoles los más recientes resultados de esta medición. Corresponden a las labores que llevaron a cabo las familias el año pasado, incluyendo niñas y niños de entre 5 y 11 años de edad. Las mujeres, informa, realizaron el 75% de esas faenas.

La cifra no contempla el valor del trabajo doméstico de este 2020, cuando la pandemia de covid-19 ha incrementado las horas que se deben pasar limpiando, preparando comida o cuidando de otras personas. Aun así, es superior a la reportada a finales del año pasado, cuando representó 5.5 billones de pesos.

Al considerar el aporte de estas labores por persona, el valor del trabajo doméstico y de cuidados es de 62,288 pesos anuales en el caso de las mujeres, lo que equivaldría a un pago mensual de 5,190 pesos. Mientras que el de los hombres fue de 24,289 anuales, es decir, 2,024 mensuales.

Esta vez, para dejar claro el alcance de este trabajo, el Inegi comparó el aporte de trabajo en los hogares al Producto Interno Bruto (PIB) con el que de otras industrias. Mientas las actividades para mantener el cuidado de las personas y la casa contribuyen con casi 22.8% del PIB, el comercio, por ejemplo, aporta 18.6 por ciento.

Tampoco la industria manufacturera alcanza el nivel de lo que significa barrer, trapear, lavar trastes, o guiar, acompañar, consolar o alimentar a una persona, pues esta actividad representa 17.3 del PIB en términos anuales. Los servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles, por su parte, también quedan muy por debajo, pues aportan 9.7% del PIB.

Y ni juntas, las industrias de la construcción, de transportes y de servicios educativos alcanzan ese porcentaje de 22.8% del trabajo en el hogar. Sumado, el valor de las tres actividades equivale al 17% del PIB.

Mujeres pobres, las que más dinero aportan

El valor económico del trabajo no remunerado de los hogares integra la estimación económica de:

  • Las labores domésticas y de cuidados
  • La producción de bienes de autoconsumo
  • Labores realizadas por niñas y niños entre 5 y 11 años

Siguen siendo las mujeres quienes más tiempo, esfuerzo y, por lo tanto, valor económico aportan en este trabajo. En cuanto a horas, ellas aportan 75% del total. En cuando a la economía, el 74 por ciento, según el reporte.

Mientras las mujeres son más pobres, realizan más de estas actividades por las que nadie les paga. Las del decil más bajo contribuyeron con 68,041 pesos en promedio en el año. Las mujeres que tienen mejores ingresos aportaron menos, el equivalente a 56,507 pesos. Sin embargo, ese trabajo que dejaron de hacer frecuentemente es absorbido por otra: las trabajadoras del hogar, una población que carece de salarios justos y de servicios de guardería, por ejemplo. Donde podrían cuidar de sus hijas o hijos.

En el caso de los hombres pobres o ricos la diferencia no es tan amplia, pues no se encargan de tantas actividades del hogar. Sin embargo, ocurre lo contrario que con las mujeres: quienes tienen mayores ingresos realizan más actividades domésticas.

El trabajo del hogar y de cuidados que realizan aquéllos en el decil más bajo equivale a poco más de 25,600 pesos al año. Mientras que la labores de quienes están en el decil más alto representan 26,100 pesos en promedio.

Ritmo de crecimiento como ninguno

Según la cuenta satélite, los cuidados y apoyo a otras personas han disminuido su participación en el valor total del trabajo doméstico no remunerado desde el 2008, y pasaron de 31.3% en aquel año a 28.9% en el 2019.

También se redujeron las actividades de limpieza y de cuidado de la ropa y calzado, de 9 a 7.7% entre los mismos años. De acuerdo con el Inegi, esto es resultado “de una redistribución del valor y el tiempo destinado a cada actividad”.

También en ese periodo, entre el 2008 y el 2019, este tipo de trabajo “registró incrementos superiores al de la economía en su conjunto”. El año 2011 ha sido el de mayor crecimiento anual, con una tasa de 7.3% en términos reales.

Este 2019, el valor los trabajos del hogar, que durante siglos han sido feminizados, creció 1.9%, mientras que la economía total del país cayó “0.1% del total del PIB”.

Fuente: Factor Capital Humano

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