A medida que las restricciones por la enfermedad Covid-19 se van levantando, no todas las mamás podrán regresar a su empleo, pues sus hijos seguirán en casa.

La apertura de escuelas, en pausa desde mediados de marzo para contener los contagios de coronavirus, no irá a la par del retorno laboral. Esto afectará a las madres trabajadoras, quienes se siguen encargando en mayor medida de las tareas de cuidado. Por ello, el gobierno federal “vigilará que no pierdan su empleo por esta desventaja”.
Mauricio Hernández Ávila, director de Prestaciones Económicas y Sociales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), reconoció que son “las mujeres quienes más se involucran en la supervisión” de las actividades educativas durante el confinamiento.
Ante ese hecho, “estamos pidiendo y vigilando a los empresarios” para que tengan “tolerancia” a esas condiciones sociales que se le han impuesto a las mujeres, indicó en la conferencia de prensa diaria para actualizar la información del avance de la pandemia en México.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la población femenina trabaja 40 horas a la semana en sus casas, haciendo labores domésticas y de cuidados. Muchas de ellas, casi 16 millones, tienen además un empleo remunerado donde tiene que cumplir otras horas.
El Inegi indica que los hombres dedican 14 horas de su semana a las responsabilidades que tienen en sus hogares. Trasladándolo a la jornada laboral de 8 horas, los varones trabajan un día y medio más.
Mientras que las mujeres laboran 5 días extra, sus semanas tendrían que ser de 12 días para que no se empalmara la actividad pagada con la no remunerada.
Solidaridad con las mujeres
Los Lineamientos técnicos de seguridad sanitaria en el entorno laboral, emitidos por el gobierno federal, indican que las empresas tienen que “apoyar a las mujeres trabajadoras, toda vez que siguen siendo ellas las que mayoritariamente se encargan de la supervisión escolar en casa”.
Las personas que quieran reabrir sus negocios deben crear un protocolo de seguridad para evitar que personal contraiga Covid-19. Y están obligadas a basar ese plan en los lineamientos oficiales.
En este momento, sólo las empresas dedicadas a la construcción, la minería o elaboración de productos de transporte pueden comenzar el trámite para volver el 1 de junio. Las demás tienen que esperar el aviso de las autoridades sanitarias federales.
Sin embargo, todas deben crear un plan de retorno, el cual se debe regir por cuatro principios:
- Privilegiar la salud y la vida
- Solidaridad con todos y no discriminación
- Economía moral y eficiencia productiva
- Responsabilidad compartida entre las esferas pública, privada y social
El segundo punto habla de las madres trabajadoras y de otra población vulnerable. “La solidaridad con personas empleadoras y trabajadoras sin distinción por su nivel económico, educativo, lugar de origen, orientación sexual, edad, estado de embarazo o discapacidad, será necesaria para alcanzar la reactivación económica de manera integral”, señala.
El documento especifica que “durante los niveles de alerta máximo, alto y medio, se deberá apoyar a las mujeres trabajadoras”.
A partir del próximo 1 de junio iniciará el Sistema de Alerta Sanitaria. Se trata de un semáforo de cuatro colores, los cuales señalan la magnitud del riesgo de contagio en la que nos encontramos. El país iniciará con el color rojo, que es el máximo riesgo.
“La reanudación de actividades en los centros de trabajo se deberá dar en un marco de no discriminación y con la estricta aplicación de sus derechos laborales, con independencia de su rama de actividad o sector y condición de vulnerabilidad ante la infección por el SARS-CoV-2”, indica el documento emitido por las secretarías de Economía, Salud y Trabajo, y el IMSS.
Fuente: Capital Humano




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