Según el tamaño del negocio, las autoridades sanitarias han dispuestos medidas de protección para los trabajadores. Aquí las que deben cumplir las micro y pequeñas empresas.

Además de registrarse en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y esperar a que se active el color del semáforo de riesgo que les corresponde, las micro y pequeñas empresas deben cumplir con una serie de medidas “indispensables” para poder regresar a labores.
La fase “Nueva normalidad” comenzó el 1 de junio mientras la pandemia por un nuevo tipo de coronavirus sigue activa. Esta etapa, decretada por las autoridades sanitarias, contempla un retorno a las actividades “ordenado, escalonado y regionalizado”.
Por el momento, casi todo el país está en semáforo rojo. Por lo que sólo empresas cuyas actividades son consideradas esenciales pueden estar abiertas.
De acuerdo con los Lineamientos técnicos específicos para la reapertura de las actividades económicas, publicados el viernes 29 de mayo en el Diario Oficial de la Federación, para que el resto de las organizaciones puedan abrir nuevamente tiene que haber un cruce de varios factores:
- El tamaño de la empresa
- El color del semáforo del Sistema de Alerta Sanitaria
- El sector al que pertenezca el negocio
- Contar con un protocolo de protección sanitaria para sus empleados y clientes
- Registrarse en la plataforma “Nueva normalidad”
Normalidad confusa
“La información que ha dado gobierno no ha sido clara desde el principio”, dice en entrevista Alejandra Rabiela. Ella cerró su empresa de cosmetología desde el 18 de marzo, casi dos semanas antes de que se decretara oficialmente la suspensión de laborales no esenciales.
“Tenía que cuidar a mi equipo de trabajo, a mis clientes y a mí”, explica. Sobre las medidas de la “nueva normalidad” está confundida: “creo que me tocaría regresar en la segunda fase, en el semáforo naranja, pero no estoy segura”.
Desde que cerró, mandó a sus 10 empleadas a casa con su salario íntegro. En estos dos meses y medio de confinamiento ha aprovechado para capacitarlas en el uso de nuevas técnicas y productos para el mejoramiento de la piel.
Y desde hace un par de semanas están recibiendo instrucciones sobre las medidas sanitarias que tendrán que implementar a su regreso.
De acuerdo con los lineamientos para la reapertura de actividades, que se encuentran disponibles en la plataforma nuevanormalidad.gob.mx, son seis los puntos que deben contener los protocolos de seguridad sanitaria.
1. PLANEACIÓN Y VIGILANCIA
Las pequeñas y medianas empresas tienen que designar un comité o una persona responsable de la implementación, seguimiento y supervisión de las medidas. Este punto es “indispensable”.
2. MEDIDAS DE INGENIERÍA O ESTRUCTURALES
De 15 puntos que contiene la lista, sólo uno está marcado como muy necesario, de trata de la delimitación de las estaciones y áreas de trabajo con barreras físicas.
Si no es posible poner paredes o micas de plástico, hay que colocar marcas en el piso con una distancia mínima de 1.5 metros para indicar el espacio que deberán guardar los trabajadores.
“En mi negocio utilizamos cabinas personalizadas”, dice Alejandra Rabiela. La diferencia es que ahora las empleadas no podrán cambiarse de una a otra. A cada cual le será asignada la suya “y se encargara de desinfectarla una vez que la clienta se ha ido”.
3. MEDIDAS ADMINISTRATIVAS U ORGANIZACIONALES
En esta parte, de 17 medidas, tres están señaladas como los más importantes:
- Tomar la temperatura corporal del personal a la entrada y salida de la empresa
- Lineamientos para que las visitas, proveedores y contratistas tengan medidas de higiene, sana distancia y uso obligado de cubrebocas
- Tener protocolos de limpieza y desinfección diaria de áreas, superficies, objetos de contacto y de uso común, que incluyen lavar con agua, jabón, desinfectar con una solución de hipoclorito de sodio al 0.5%
“Las cosmetólogas ya usaban uniforme, pero ahora tendrán que dejarlo para que no lo lleven el transporte. Al otro día llegarán y se cambiarán ahí. El cabello lo traían recogido, pero ahora se harán un chongo, para que no haya una parte suelta”, cuenta Alejandra Rabiela. El uso de guantes, caretas o goggles será obligatorio.
Las citas entre un cliente y otro tendrá un espacio de 1 hora, “para que a las chicas les dé tiempo de desinfectar”. Es decir, atenderán a menos personas y los clientes ya no podrán ir acompañados de alguien más.
“Siempre separamos los residuos biológicos infecciosos, como los algodones, en contenedores especiales. Pero ahora tendremos más de esos, porque tendremos más desechos. Por ejemplo, reemplazaremos las mantas de franela por mantas desechables”.
Habrá tres tipos de sanitización, dice: primero el lavado de manos y luego el uso de gel antibacterial, lo cual deberán acatar personal y clientes. La segunda es con una solución líquida “de amplio espectro” para limpiar todos los aparatos completamente, superficies, teclados, mobiliario, “absolutamente todo”.
Y la tercera, la purificación del aire, debido a que en su consultorio no se pueden abrir las ventanas. “Adquirí una máquina de ozono, que erradica diferentes tipos de virus, bacterias y hongos”.
Además, el personal que atiendan a las clientas no podrá utilizar su celular. “Lo dejarán resguardado a su llegada y hasta que se vayan lo volverán a tomar”.
4. EQUIPO DE PROTECCIÓN PERSONAL
En este apartado hay cinco medidas y dos son indispensables:
- Proporcionarle a todo el personal cubrebocas y protección ocular o facial, según lo permita el puesto de trabajo
- Acceso para todos los trabajadores al agua, jabón, toallas desechables de papel, así como a alcohol al 60% o gel desinfectante para la manipulación del equipo de protección personal
5. INFORMACIÓN Y CAPACITACIÓN
La capacitación debe ir para todo el personal, pero es crucial “contar con un programa de capacitación dirigido a la parte patronal o a los directivos”, para prevenir y evitar cadenas de contagio por Covid-19. En la plataforma CLIMSS, del IMSS, hay material al respecto.
6. PROMOCIÓN A LA SALUD
Lo más importante en este punto es contar con instrumentos para identificar síntomas de la enfermedad. Además, tener una guía de actuación para los casos en que un trabajador efectivamente manifieste los síntomas, “con la finalidad de protegerlo, así como al resto de las personas trabajadoras y su familia”.
Esa guía debe incluir identificación de si ha estado en contacto con personas con la enfermedad confirmada, un plan para ponerle en resguardo y para que se reincorpore al trabajo en el momento oportuno.
Fuente: Capital Humano





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