
Navojoa, Sonora a 4 de agosto de 2020.- Desde el inicio de la pandemia, Antonio Salazar Magdaleno, y en general la FESOIES, han brillado por su ausencia, lo que ha traído consecuencias para los trabajadores de la planta de Yazaki en Navojoa.
La mala gestión quedó en evidencia desde el inicio de esta crisis, cuando en vez de buscar la unidad entre los trabajadores, optaron por generar pánico entre ellos, infiltrando personas que no siguen en lo más mínimo los protocolos de seguridad, lo que podría traer serios problemas a la salud de todos los trabajadores, que desde el principio han buscado protegerse, proteger a sus compañeros y sobre todo, proteger a su familia ante la pandemia.
De hecho, es tal el hartazgo, que muchos de los que han vivido el mal manejo que Salazar ha mantenido, han decidido hacerlo público, en un esfuerzo por sacarlos de Yazaki, pues están cansados de tantos abusos y de tener dentro de su lugar de trabajo a personas que sólo buscan un beneficio propio, o en sus propias palabras quienes buscan “aprovechar la enfermedad para llevar agua a su molino”.
El otro lado de la moneda es lamentable, pues cuando se trata de derrochar el dinero que le quitan a los trabajadores de Yazaki, tanto al líder, también conocido como ‘El Panda’, como a otros miembros de la FESOIES, se les hace fácil darse lujos que presumen cínicamente en redes sociales, como si esto fuera un logro, provocando indignación dentro, y fuera de la planta, ya que no sólo los trabajadores son quienes esperan contar con un Sindicato que en verdad vele por ellos, también las familias que dependen de ellos y que se preguntan, ¿en verdad ese es el respaldo que se merecen? Y la respuesta es más que evidente: ¡No! ellos no sólo merecen, necesitan más.
Fuente: Redacción





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