Repudio y malestar entre los trabajadores de GM Silao hacia SINTTIA se han desatado debido a la pésima organización de la fiesta de fin de año.
La noche estaba enmarcada por la desilusión y el descontento generalizado de los empleados de GM Silao. La esperada posada, que anteriormente era una muestra de la solidaridad y el agradecimiento de la empresa hacia sus trabajadores, se convirtió en una muestra más de la falta de transparencia y el enriquecimiento del sindicato.
La mala organización del evento fue evidente desde el principio. Los asistentes que además tuvieron que pagar su entrada se encontraron con una posada mal montada con falta de comida y bebida. La escasez de personal encargado de la organización y la nula comunicación por parte del sindicato fueron el caldo de cultivo para que el descontento se acrecentará.
Sin embargo, lo que más ha indignado a los trabajadores es el cobro de 140 pesos por persona y el adicional costo del estacionamiento. Este dinero, evidentemente no fue destinado a mejorar la calidad del evento ni a brindar a los empleados una experiencia agradable y memorable. En cambio, estas sumas se fueron directamente a las arcas del sindicato, dejando claro que su objetivo principal es el beneficio propio y no la defensa de los derechos e intereses de los trabajadores.
La ironía no pasa desapercibida para aquellos que laboran en GM Silao y han confiado en el trabajo de SINTTIA. El hecho de que en ocasiones anteriores la posada fuese totalmente gratuita y hoy en día se cobre una suma considerable por conceptos antes inexistentes plantea serias dudas sobre la transparencia y la honestidad del sindicato.
“Es indignante que nos cobren por algo que antes era gratis, imagínate, yo normalmente vengo a la posada con mi esposa y mis 3 hijos, y pagar por los 5 ya es algo que sale del presupuesto y así como yo hay varios compañeros, la verdad esto me parece muy mal, porque además ni se ve en dónde se haya gastado ese dinero, estoy muy molesto la verdad” dijo uno de los asistentes a la posada.
La mala organización de la posada y el cobro abusivo impuesto por el SINTTIA son un golpe a la confianza de los trabajadores, quienes vuelven a cuestionar la verdadera representatividad y honestidad del sindicato. GM Silao no puede permitir que estas prácticas se mantengan, pues sus empleados merecen un trato digno y transparente.
La esperanza ahora reside en que los trabajadores, unidos y empoderados, exigen respuestas y cambios en la forma en que el SINTTIA maneja los recursos y organiza eventos que deberían ser en beneficio de todos. No hay que olvidar que los sindicatos existen para velar por los derechos de los trabajadores, no para aprovecharse de ellos.





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